PALABRAS AL VIENTO

"Todo lo que hacemos ya ocurrió en el futuro. No importa lo que intentes, no importa lo que hagas. Lo que pasó, pasó."

Daniel Faraday (Lost)

Strict Joy - The Swell Season

23 de noviembre de 2009

En su momento, os hablé del que se ha convertido desde hace algún tiempo en uno de mis grupos de cabecera: The Frames. Hoy, retomando la promesa que hice en su momento, os hablaré del nuevo proyecto en que se encuentra embarcado Glen Hansard, líder de la banda irlandesa.

The Swell Season es el nombre con el que Glen bautizó su primer disco en solitario, un trabajo publicado en 2006 donde contó con la colaboración de la violinista finlandesa Marja Tuhkanen, el cellista francés Bertrand Gallen y la multiinstrumentalista checa Markéta Irglová. Con esta última rodó ese mismo año la película independiente Once, un film irlandés en el que se narra de forma sencilla y sin excesivas pretensiones la incipiente historia de amor entre un músico callejero y una joven inmigrante. La cinta, enfocada por su director como una especie de musical, tuvo un éxito relativo a pesar de su escaso presupuesto y se convirtió en un título bastante conocido en círculos independientes hasta el punto de ganar un Oscar por Falling Slowly, una las canciones compuestas por Glen e incluída en su banda sonora.

Tan positivo fue el resultado del tándem Hansard-Irglová que, después de una extensa gira promocionando tanto el disco en solitario como la banda sonora de Once, ambos decidieron consolidar su "matrimonio" musical convirtiendo a The Swell Season en todo un proyecto común. Fruto de esta unión ha sido el disco Strict Joy, cuyo título se debe a un poema del escritor irlandés James Stephens, lanzado al mercado el pasado 27 de octubre y que ya tengo en mis manos.

Se trata de un trabajo muy en la línea de la primera colaboración entre ambos artistas, siguiendo hasta cierto punto la estela marcada por Glen a lo largo de su carrera musical en The Frames: melodías suaves y letras intimistas, mezclando elementos del pop-rock con sonidos mucho más folk, otorgando una especial preeminencia a la guitarra e introduciendo arreglos de piano y violín muy cuidados.

Aún no he podido saborearlo del todo y por tanto no puedo dar una nota definitiva pero lo que he escuchado me gusta, y me gusta bastante. Al menos esta vez podré dar un veredicto mucho más ajustado ya que tendré oportunidad de escucharlo en directo el 28 de febrero en la Sala Heineken de Madrid. Por si alguien está interesado, también tocarán el 27 de febrero en la Sala Apolo de Barcelona.

Para que podáis formaros vustra propia opinión aquí os dejo con el primer single, Low Rising.



I wanna sit you down and talk
I wanna pull back the veils
And find out what it is I've done wrong
I wanna tear these curtains down
I want you to meet me somewhere
Tonight in this old tourist town
And we'll go

Low rising
'Cause we've gotta come up
We've gotta come up
Low rising
'Cause I fear we've had enough
Low rising
'Cause there's no further for us to fall
Low rising
Oh, for the love of you

I wanna take you to the rock
I wanna jump right in
And see what that big ocean's got
I wanna turn this thing around
I wanna drink with you
All night, till we both fall down
Till we go

Low rising
'Cause we've gotta come up
We've gotta come up
Low rising
'Cause there's no further for us to fall
Low rising
And I fear we've had enough
Low rising
Oh, for the love of you

Low rising
'Cause we've gotta come up
We've gotta come up
Low rising
And I fear we've had enough
Low rising
'Cause there's no further for us to fall
Low Rising
Oh, for the love of you

For the love of you

Low rising, low rising

I wanna sit you down and talk

I wanna sit you down and talk about it now

Orcografía

15 de noviembre de 2009








¿No os escuecen las retinas? ¿Acaso no os dan ganas de arrancaros los ojos? Sin palabras me quedo...

Remembrance Day

11 de noviembre de 2009

Con este nombre -sustituido en algunos lugares por el de "Armistice Day"- se designa una celebración que tiene lugar en los países de la Commonwealth y en virtud de la cual se conmemora el final de la Primera Guerra Mundial. En realidad, este día no sólo sirve para recordar el fin de las hostilidades sino, sobre todo, para rendir homenaje a todos los civiles y soldados caídos por la patria a causa de un conflicto bélico, especialmente desde la Gran Guerra. Dado que dicho Armisticio tuvo lugar a las 11 horas del día 11 del mes 11 de 1918, países como Gran Bretaña, Canadá, Sudáfrica, Australia o Nueva Zelanda guardan dos minutos de silencio a esa misma hora en señal de respeto.

Junto con esta fecha encontramos el llamado "Remembrance Sunday", domingo más próximo al 11 de Noviembre -"Remembrance Day"-, donde se vuelven a guardar dos minutos de silencio a modo de recuerdo y en el que tienen lugar distintas ceremonias públicas. Entre las más relevantes del Reino Unido destaca la que tiene lugar junto al Cenotafio de Whitehall, monumento ante el que la Reina, en presencia de otros miembros de la familia real, el Primer Ministro y la oposición así como otros altos cargos y dignatarios, deposita una corona de amapolas para, a continuación, escuchar una serie de marchas y temas interpretados por bandas militares. Finalizado esto, una parada de veteranos desfila ante el Cenotafio, depositando cada una de las antiguas unidades una nueva corona de flores a su paso.

Durante los días previos a estas celebraciones, los ciudadanos británicos -así como los de otros países de la Commonwealth- tienen por costumbre llevar en la solapa de sus abrigos o chaquetas una amapola roja de plástico prendida por un imperdible. La razón de ello es que la amapola se convirtió en un símbolo de recuerdo y respeto a raíz de "In Flanders Fields", un poema escrito por el Teniente Coronel John McCrae que terminó convirtiéndose en uno de los textos literarios más famosos de la Primera Guerra Mundial:


In Flanders fields the poppies blow
(En los campos de Flandes las amapolas se mecen)

Between the crosses, row on row,
(Entre las cruces, fila en fila,)

That mark our place; and in the sky
(Que marcan nuestro lugar; y en el cielo)

The larks, still bravely singing, fly
(Las alondras, lanzando aún su valiente grito, vuelan)

Scarce heard amid the guns below
(Sin que nadie las sienta aquí entre los cañones)

We are the dead. Short days ago
(Somos los muertos. Pocos días antes)

We lived, felt dawn, saw sunset glow,
(Vivimos, sentimos el amanecer, vimos crepúsculos rojizos,)

Loved, and were loved, and now we lie
(Amamos, y fuimos amados, y ahora yacemos)

In Flanders fields.
(En los campos de Flandes.)

Take up our quarrel with the foe:
(Resume nuestra lucha con el enemigo)

To you from failing hands we throw
(De nuestras inertes manos te lanzamos)

The torch; be yours to hold it high.
(La antorcha; es tu tarea mantenerla bien alta.)

If ye break faith with us who die
(Si nos traicionas a nosotros que perdimos la vida)

We shall not sleep, though poppies grow
(Nunca descansaremos, aunque las amapolas crezcan)

In Flanders fields.
(En los campos de Flandes.)


Recordemos, pues, que nunca está de más.

Avatar

4 de noviembre de 2009




¿Estará la historia a la altura de los efectos especiales? ¿Tendremos ante nuestros ojos una nueva joya cinematrográfica o, por el contrario, quedará todo en un bonito pero fácilmente olvidable espectáculo pirotécnico? La respuesta en nuestros cines a partir del 18 de diciembre.

Eso sí, Sam Worthington sigue mu rico... Ja, ja, ja, no me he podido resistir.

La Guardia de la Noche

2 de noviembre de 2009

En el imaginario creado por G. R. R. Martin para su saga Canción de Hielo y Fuego, la Guardia de la Noche es una hermandad juramentada cuya misión principal consiste en la defensa del Muro, una titánica construcción que separa los siete reinos de Poniente del cruel e inhóspito norte habitado por salvajes y otras criaturas aún más peligrosas.

Se dice que el Muro, formado en su mayor parte por gigantescos bloques de hielo que nunca se derriten, fue edificado por Brandon el Constructor -fundador de la Casa Stark- unos 8.000 años antes de la época en que se desarrollan los eventos de Juego de Tronos y los posteriores volúmenes de la saga. Con una longitud aproximada de 500 kilómetros y una altura media de 200 metros, se distribuye de este a oeste, conectando una serie de fortalezas de diverso tamaño e importancia de las cuales sólo están habitadas en la actualidad Torre Sombría, Guardaoriente del Mar y Castillo Negro.

Su cometido originario era mantener alejados de los reinos de Poniente a los Otros, una raza de seres mágicos, siempre acompañados por la oscuridad de la noche y un frío antinatural, inmunes a las armas comunes -aunque no a la obsidiana-, que portan espadas de cristal capaces de quebrar el hierro más duro y que, además, son capaces de convertir a las víctimas de sus ataques en espectros sedientos de sangre.

Con paso del tiempo, sin embargo, los habitantes de los siete reinos e, incluso, los propios Hermanos juramentados llegaron a olvidarse de estas fantasmales criaturas, relegándolas al plano de las leyendas y las supersticiones, para centrarse en la vigilancia de los salvajes, cada vez más numerosos al otro lado del Muro. Por tanto, esta fortificación se acabaría convirtiendo en una especie de gran frontera destinada a evitar el paso de personas no deseadas.

En un primer momento, formar parte de la Guardia de la Noche suponía todo un orgullo y una manera de permitir que cualquier hombre, aun no siendo de alta cuna, pudiese alcanzar las más altas cotas de poder dentro de su organización. Nobles con poca proyección, soldados, granjeros, agricultores, herreros... cualquiera con vocación podía vestir el negro y medrar de manera considerable prestando un gran servicio para la sociedad.

No obstante, pese a que esa posibilidad de prosperar se mantiene, a medida que la Hermandad envejece y se hace cada vez más pequeña, su composición originaria comienza a variar. Así, los reclutas voluntarios y de origen noble son cada vez menos frecuentes y el grueso de la Guardia pasa a estar constituida casi en exclusiva por altos cargos caídos en desgracia y criminales que, pudiendo optar entre una pena de muerte y servir en el muro, han elegido una vida vistiendo el negro. Son pocas, por tanto, las vocaciones y muchos los problemas que se plantean en cuanto al funcionamiento de la Hermandad.

La condición de Guardia de la Noche se adquiere mediante un entrenamiento previo, no sólo en el manejo de las armas sino también en otro tipo de tareas como puede ser la búsqueda de rastros, la reparación y limpieza del muro, la caza... Durante este periodo, los oficiales supervisarán las aptitudes de cada recluta así como la conveniencia de mantenerlo o no dentro de las filas de la Hermandad, aunque hay que tener en cuenta que la extrema escasez de reclutas durante los últimos tiempos hacía que los requisitos de ingreso fueran un poco más laxos que en su primera época. Finalizado este entrenamiento, los oficiales deciden a qué órden -exploradores, constructores o mayordomos- queda incorporado cada uno de los reclutas y, tras la puesta de sol, realizan el siguiente juramento:

"Escuchad mis palabras, sed testigos de mi juramento. La noche se avecina, ahora empieza mi guardia. No terminará hasta el día de mi muerte. No tomaré esposa, no poseeré tierras, no engendraré hijos. No llevaré corona, no alcanzaré la gloria. Viviré y moriré en mi puesto. Soy la espada en la oscuridad. Soy el vigilante del muro. Soy el fuego que arde contra el frío, la luz que trae el amanecer, el cuerno que despierta a los durmientes, el escudo que defiende los reinos de los hombres. Entrego mi vida y mi honor a la Guardia de la Noche, durante esta noche y todas las que estén por venir".

Incorporarse a la Guardia de la Noche implica dejar a un lado los antiguos lazos familiares, renunciar a contraer matrimonio y crear una familia, hacer votos de pobreza y no inmiscuirse en los asuntos concernientes a los siete reinos, esto es, no tomar partido en posibles rencillas que pudieran surgir entre ellos. Esto supone que la vida de los Hermanos juramentados gira única y exclusivamente en torno a la vigilancia del Muro y la protección de los habitantes que viven al sur de éste.

En época de paz, la vida en el Muro es relativamente tranquila, bastante fría pero sin demasiados sobresaltos. Los Hermanos visten de negro de pies a cabeza, motivo por el cual se les denomina cuervos -en muchas ocasiones de manera despectiva-, y la mayoría de ellos se dedica a practicar labores de mantenimiento, a entrenarse en el manejo de la espada, a realizar pequeñas partidas de reconocimiento o a visitar de manera asidua prostíbulos como el de Villa Topo, una práctica contraria a los votos de castidad anteriormente señalados pero que es pasada por alto por la mayoría de los oficiales.

La tarea más importante, sin embargo, consiste en vigilar los movimientos más allá del Muro y organizar la defensa del mismo. Para ello existe un código muy sencillo: un toque de cuerno indica la vuelta de una partida de exploradores, dos toques de cuerno indican la presencia de salvajes y tres toques de cuerno indican la llegada de los Otros, algo que no se ha dado en miles de años... hasta ahora.

La reina Berúthiel

26 de octubre de 2009

Se cree que Berúthiel, mujer de Tarannon Falastur, duodécimo rey de Gondor, fue una Númenóreana Negra nacida bien en el Puerto de Umbar bien en otra región sureña de similares características.

Dado que los contactos entre uno y otro pueblo eran muy limitados, se desconocen las causas por las que el rey de Gondor decidió tomarla como esposa, aunque algunas hipótesis apuntan a un intento de acercamiento y reconciliación, destinado a limar asperezas.

Sea cual fuere la causa de dicho enlace, este matrimonio -del que no nació hijo alguno- fue muy infeliz, hasta tal punto que marido y mujer no podían soportarse por lo que acabaron viviendo separados, Falastur en el Puerto de Pelargir y Berúthiel en la ciudad de Osgiliath.

Durante esta prolongada y acordada separación, la reina, cuyo carácter oscuro y taciturno era conocido por todos, se fijó como objetivo espiar a la población de Gondor, para lo cual hizo uso de un curioso séquito de diez gatos, nueve negros y uno blanco.

En realidad, Berúthiel odiaba a estos animales, sin embargo, por motivos que se desconocen, éstos la seguían a todas partes y se acercaban constantemente a ella, circunstancia que aprovechó sin dudar para entrenarlos y ponerlos bajo sus órdenes. Los animales salían de palacio cada noche, escabulléndose entre las callejuelas y entrando en las casas, volviendo más tarde a través de la oscuridad para revelar a su dueña los más profundos secretos de sus ciudadanos. Por este motivo, la población evitaba cruzarse con ellos y los maldecía cada vez que uno aparecía cerca.

No contenta con esto, la reina también se dedicaba a torturar a los pobres animales, instruyendo al gato blanco para que siguiera a los demás y garantizara que cumplían con su deber.

Enterado de las malas artes de su mujer, Falastur decidió condenarla al exilio junto con sus diez gatos. Así pues, la obligó a subir a un barco que zarpó mar adentro para no ser visto nunca más. No obstante, se cree que la reina pudo regresar a Umbar y que fue su influencia la que pudo desatar la posterior guerra en la que los Númenóreanos Negros obtendrían este puerto así como otras posesiones hasta entonces pertenecientes a Gondor.

Su leyenda era de sobra conocida en la época de la Guerra del Anillo. De hecho, Aragorn hace referencia a ella y a sus famosos gatos cuando, en un determinado momento, menciona la capacidad de Gandalf de encontrar el camino de vuelta, incluso a través de la oscuridad.

Su nombre, de origen Sindarin, podría significar "esposa del rey" o, haciendo un juego de palabras referido a su difícil carácter, "reina enojada".

(Nuevo) Doctor Who: 2ª Temporada

19 de octubre de 2009

Si hace algunos meses anunciaba mi conversión en seguidora de la nueva saga del Doctor Who, hoy día, una vez visionada su segunda temporada, puedo reafirmarme sin lugar a dudas en dicha declaración. ¡Consideradme whoviana hasta la médula!

Esta segunda temporada no trae grandes novedades en cuanto a la estructura básica de la serie. Así pues, seguimos adelante con los viajes en el tiempo y a través del espacio, visitando planetas a cada cual más inverosímil, teniendo encontronazos con todo tipo de criaturas de dudosas formas y colores y conociendo personajes históricos de la más variada procedencia. Algunas tramas frescas y divertidas, otras más serias y oscuras, pero todas ellas con el Doctor, su acompañante Rose y la TARDIS como protagonistas fundamentales. Lo que se dice una buena sesión de tele sin complejos, vaya.

Cambio esencial es, sin duda, el que se produce en nuestro querido Doctor, que deja de ser interpretado por el maravilloso Christopher Eccleston para cobrar vida de la mano del genial David Tennant.

Si el noveno Doctor resultaba un personaje algo ambiguo por su capacidad de oscilar entre la excentricidad más absoluta y la mayor de las seriedades, el décimo Doctor deja a un lado esa parte oscura para dar rienda suelta a un caracter mucho más alocado y lleno de desparpajo, bastante más cercano al científico loco que al torturado viajero en el tiempo. Tanto una como otra me parecen interpretaciones perfectamente aceptables del personaje pues son capaces de destacar distintos aspectos de la compleja personalidad del Doctor: la de una persona que lo ha perdido todo y se ve avocada a la soledad y, al mismo tiempo, capaz de seguir sorprendiéndose y emocionándose con lo que el destino le tiene deparado.

Al principio no tenía muy claro si me gustaba el cambio que se había producido, pues me encantaba ese puntito atormentado que Christopher Eccleston le otorgaba al personaje, pero debo reconocer que en unos cuantos capítulos David Tennant ha sabido ganarse mi afecto y ahora lo veo como un perfecto Doctor. De hecho, me alegra saber que aún me quedan dos temporadas a su lado.

La complicidad con Rose sigue siendo muy buena y, aunque nunca se habla abiertamente de romance, que la trama del episodio se mezcle en ocasiones con diálogos más personales entre ambos me gusta bastante. Será que en el fondo quiero un poquito de amor para el Doctor. Lástima que la temporada termine como termina. ¡Qué nudo en el estómago, madre!

La verdad, no tengo mucho más que añadir, simplemente recomendaros la serie y advertir que en breve me pondré con la tercera temporada.

Ahora, sin más, os dejo con un pedazo de vídeo. Eso sí, avisados quedáis, contiene unos spoilers de la leche que afectan a las dos primeras temporadas...